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Buñuelos de morcilla en caldera de Úbeda

gastroandalusi
Una deliciosa receta de buñuelos con morcilla de Jaén
Plato Tapas
Cocina Andaluza
Raciones 12 buñuelos

Ingredientes
  

  • 500 g de morcilla en caldera 1 tarrina
  • 210 g de harina de trigo
  • 120 ml aceite de oliva virgen extra o g. de mantequilla
  • 175 ml de agua
  • 75 ml de leche
  • 3 huevos
  • sal

Aceite de oliva virgen extra para freír

Elaboración paso a paso
 

  • Freímos la morcilla en caldera. Cuando esté frita escurrimos la grasa sobrante y la metemos en el frigorífico para que se solidifique.
  • En un cazo al fuego ponemos el agua, la leche, la sal y el aceite de oliva virgen extra. Cuando se caliente retiramos del fuego, y vertemos la harina de golpe, removiendo enérgicamente con una cuchara de madera hasta que se forme una masa que se despega de las paredes del cazo.
  • Pasamos la masa al recipiente del robot o a un bol y removemos con la pala mezcladora o varillas de amasar hasta que la masa se enfrié. Si no tenéis robot, lo podéis hacer a mano con la cuchara de madera. Es muy importante trabajar la masa con la pala hasta que esté fría.
  • A continuación vamos a incorporar los huevos uno a uno sin parar de remover hasta que se integren perfectamente y nos quede una masa cremosa y ligeramente espesa. Volvemos a amasar con las varillas. Reservamos.
  • Sacamos la morcilla de la nevera y con ayuda de una cuchara, hacemos bolas con la mano y vamos reservando estas bolitas en un plato. Una vez listas todas pasamos al siguiente paso.
  • Como la masa es bastante espesa, y vamos a formar los buñuelos con la mano, para que nos salgan los buñuelos bien redondos, nos vamos a engrasar las manos ligeramente con un poco de aceite de oliva. Cogemos un poco de masa, la aplastamos en nuestra mano y ponemos la bolita de morcilla en caldera en el centro. Cerramos la masa y le volvemos a dar forma de bola con las manos. Las vamos reservando una por una.

Freír los buñuelos de morcilla en caldera

  • En una freidora o cazo, ponemos aceite de oliva virgen extra. El aceite debe estar lo suficientemente caliente para que la bolita de masa flote y no se vaya al fondo de la cacerola y se pegue. Vamos depositando de cuatro en cuatro, (o de 2 en 2 dependiendo del tamaño de la cacerola) no pongáis demasiadas bolitas, ya que a medida que se van friendo, se hinchan bastante. 
    Normalmente se van dando la vuelta solos a medida que se van dorando, y si no, les vamos dando la vuelta con una espumadera.
    Vamos retirando los buñuelos y depositándolos sobre un papel absorbente. ¡listas para disfrutar!